Sitios de ponerla

Un tipo se acerca y una de ellas abre la puerta; cruzan un par de frases y él entra a la vitrina. Una cortina se cierra tras los dos personajes. Las luces de neón y las nubes espesas de marihuana que flotan en el aire crean un ambiente denso; da la sensación de estar recorriendo una película de Martin Scorsesse. Se escuchan varios idiomas. Dos parejas llevan a sus niños de las manos. Otros viejos, jóvenes, adultos. Otra vitrina ofrece vibradores de todos los tamaños y otra tiene una carta de marihuana y hongos alucinógenos. Un museo erótico, un show de sexo en vivo por 45 euros y otro de dos minutos por dos euros. Al frente de todo esto hay una iglesia con sus puertas abiertas.

EL ESPAÑOL

Si bien en un primer momento la actividad mermó tímidamente, en los días que van de cuarentena los operativos y allanamientos en prostíbulos continuaron -y en algunos casos aumentaron- en todo el país. El Estado argentino se declaró abolicionista a través de la adhesión a distintos tratados internacionales, por lo cual no penaliza el ejercitación individual de la prostitución pero sí sanciona penalmente al proxenetismo, es largar, a quien promueva, facilite o comercialice la explotación sexual de otras personas. En el caso de la aprovechamiento sexual, por otra la parte, la situación no fue muy diferente: el negocio del sexo encontró nuevas formas de continuar a pesar del distanciamiento social e incluso, para muchos explotadores, el decreto presidencial que estableció la cuarentena fue la excusa perfecta para perpetuar las condiciones de abuso. Esa amenaza, que existió siempre, hoy se convierte casi en una realidad y hasta podían comprobarlo viendo las noticiario.

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Lorena G. Pero también hay casos de éxito. Tinder no es el belcebú. Una mirada crítica a lo que ellos ofrecen Temas de Hoy. Sus usuarios celebran un millón de citas por semana. En el segundo trimestre de , Tinder obtuvo ,2 millones de dólares.

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